viernes, 10 de agosto de 2018

TAREA N. 3 PERSONAJE BIBLICO SOLIDARIO NOE

PARA AYUDARTE TE DEJO ESTÁ SOPA..........

Escribe además las características de por que NOÉ es un personaje SOLIDARIO.  NO OLVIDES dibujar a Noé.
Para las estudiantes de 5.1 se les pedirá  el 21 de Agosto.
Para las estudiantes de 5.2 se les pedirá  el 24 de Agosto. 

martes, 31 de julio de 2018

TAREA N.2 PELICULAS QUE NOS HABLAN DE SOLIDARIDAD


PELICULAS QUE NOS MUESTRAN EL VALOR DE LA SOLIDARIDAD
Para los más pequeños (de 6 a 12 años)
  • Bichos: A veces los más pequeños son los que tienen el corazón más grande, como nos enseñan los protagonistas de esta película. Inspirada en la conocida fábula de la cigarra y la hormiga, “Bichos” captará el interés de los más pequeños mientras aprenden una importante lección.
  • Buscando a Nemo: La cooperación y la solidaridad con los demás son valores necesarios a la hora de conseguir grandes retos. Una genial película cargada de mensaje, y cuyos personajes secundarios son tan especiales que te costarán de olvidar.
  • Pérez, el ratoncito de tus sueños: Lucía vive con sus padres en un barrio tranquilo. La noche que Lucía pierde su primer diente, el Ratoncito Pérez no llega a dejarle la moneda. Lucía se preocupa y siente que algo malo le ha sucedido a Pérez, por lo que decide emprender la búsqueda de Pérez ayudada por su primo Ramiro.
  • Kirikou y las bestias salvajes: Son muchos los valores que se pueden trabajar mediante esta preciosa historia, desde la solidaridad hasta el refuerzo de la autoestima como resultado de la determinación y las acciones propias. ¿Quieres conocer a Kirikou, el más pequeño y valiente de los héroes?
Para los más mayores (de 12 a 16 años)
  • Cadena de favores: ¿Qué posibilidades tenemos de actuar sobre el medio en que vivimos?, ¿ser ciudadanos sólo nos da ciertos beneficios o nos responsabiliza sobre lo que ocurre a nuestro alrededor? Esta película nos plantea complejas preguntas como éstas. Interesante, ¿verdad?
  • Gandhi: Esta película presenta la biografía del líder político y espiritual de la India, conocido por utilizar la no-violencia y la desobediencia civil. No obstante, el film dura tres horas, por lo que es recomendable seleccionar únicamente algunos fragmentos.
  • Patch Adams: Basada en la vida real de Hunter Patch Adams, un médico estadounidense que revolucionó el egoísta y despiadado sistema médico basado en las compañías de seguros que impera en EE UU. Para el protagonista, la felicidad puede curarlo absolutamente todo. ¿Te la vas a perder?
  • Amélie: Una originalísima y bella historia que no dejará indiferente a nadie. Además, permite trabajar diferentes aspectos y valores, como la autoestima o la solidaridad y el apoyo entre personas.
  • Oliver Twist: La famosa historia de Dickens vista a través de los ojos del cineasta Roman Polanski, toda una obra que merece la pena ver. La película transmite ciertos valores de la época, lo que nos permite centrar el debate en la permanencia o no de éstos en la sociedad actual.
  • Hotel Rwanda: Basada en un hecho real, está ambientada en la guerra civil entre los hutus y la minoría tutsi, centrándose en las peripecias de Paul Rusesabagina, hutu casado con una tutsi, que trabaja como gerente en el Hotel Milles Collines en Kigali, un hotel belga de lujo.

martes, 5 de junio de 2018

CARTA DE PADRES DE FAMILIA SOBRE EL VALOR DEL AMOR


ESTIMADOS PADRES DE FAMILIA: Como han visto, sus hijas han trabajado durante el  SEGUNDO  bimestre en Ética y Valores un tema especifico como es el valor del  AMOR.                
Les pido, la colaboración enviando un escrito en el cuaderno de ética; En dónde  deben  contarme, si la estudiante cumplió con dicho valor durante el bimestre en su hogar y con su familia. Descríbanme  las acciones que ameritan el porqué  usted le coloco dicha nota.

La  Valoración  es: 1. Excelente, tú debes continuar así.

                                2. Bueno, pero espero más de ti.


                                3. Que  pasa, tú no haces el esfuerzo.


 (Les recuerdo que si no se envía el escrito, afectará la nota de Autoevaluación de la estudiante)

OBSERVA El AMOR de un PAPÁ:

viernes, 13 de abril de 2018

ESTIMADOS PAPITOS " MUCHAS GRACIAS"

ESTIMADOS PAPITOS: GRACIAS POR SU COLABORACIÓN DURANTE EL PRIMER PERIODO. ESPERO QUE SEA EN BENEFICIO DE NUESTRAS NIÑAS....SIGAMOS ADELANTE....... 


lunes, 12 de marzo de 2018

TAREA N. 3 PERSONAJE BÍBLICO: SAN JOSÉ Para presentar después de Semana Santa

Resultado de imagen para san jose
Consulta:
1. ¿Cómo fue la vida de San José ?
2. ¿Quién fue san José Obrero?
3. ¿Dónde nació San  José?
4. ¿Quienes fueron los padres de San José?

martes, 27 de febrero de 2018

TAREA N.2 ELABORA UN CUENTO SOBRE LA HUMILDAD



Poniendo  a trabajar tú imaginación vas a elaborar un CUENTO que tenga como tema la HUMILDAD.  Mínimo de texto una pagina completa con buena ortografía. Con Dibujo.

Se revisará en la próxima clase.

lunes, 24 de octubre de 2016

SABER DECIR NO GUÍA TRABAJO TEMA : LA HONESTIDAD PARA 5.2

SABER DECIR NO
       Lee cuidadosamente el siguiente texto, teniendo en cuenta los signos de puntuación y las pausas que deben hacerse en ellos. Luego responde el cuestionario, encerrando en un círculo la letra de la respuesta correcta.

Convivir no es rendirse a la voluntad de los demás. Aunque muy a menudo entraña consentir, permitir, tolerar, fingir, hacer la vista gorda y tantas otras estratagemas que ponemos en práctica para coexistir en paz. Coexistir entraña también sumirse en el consenso, que es algo más que un acuerdo, o bien optar por la senda de la obediencia.
Sin embargo, convivir puede también incluir el desacuerdo, la discrepancia y la negación a responder a las expectativas que los demás tienen de nosotros, cuando esperan que cumplamos y no cumplimos. Ello es así cuando diferimos con firmeza, pero con civismo.
Una parte esencial, y en el fondo la más significativa del civismo, es aquella que nos permite diferir, discrepar y hasta oponernos a otras voluntades de un modo a la vez civilizado y eficaz. Sobre ello querríamos reflexionar ahora.

No es gratuito afirmar que negarse u oponerse a la voluntad ajena es la parte más significativa del civismo. Recordemos que el civismo consiste en una cultura de buenas maneras que nos permite diferir pacíficamente y avanzar en la solución de conflictos de modo incruento, o del modo humanamente menos cruento de los posibles.

La vida social, venimos aseverándolo desde el principio, es esencialmente conflictiva: no en vano nuestra imagen del Edén, o de la arcadia, o de una sociedad utópica en la que soñar o a la que aspirar, es siempre pacífica, armoniosa, feliz, aunque lejana. Sólo la nostalgia puede hacernos sentir que hubo un tiempo en nuestras vidas en que todo fue dicha. Aunque para muchos, por fortuna, hay felicidades parciales o momentos idílicos, espléndidos, dichosos. La plenitud feliz muy duradera no es la norma para los mortales.

No hay convivencia sin intereses encontrados ni sin lucha por la apropiación o el control de recursos escasos. No hay convivencia sin desigualdades, opiniones incompatibles, dominaciones injustificables, ilusiones perdidas, desilusiones y amarguras. Lo cual no significa -librémonos del melodrama- que todo en la vida sea triste y sórdido, por mucho que, no hay que olvidarlo, sea así para no pocas personas, abandonadas, como suele decirse, de la mano de Dios. Al recordar estas simples verdades tan sólo queremos decir que siendo las cosas como son es inevitable que surjan sin cesar enconos y discordias.

El civismo es el marco mínimo adecuado para resolver fructíferamente muchos de los conflictos endémicos en la convivencia. O para mitigar sus daños. No entendamos esta afirmación de forma caricaturesca. Un civismo que consistiera exclusivamente en intercambios de zalemas y de frases hipócritas entre gentes dispuestas a darse puñaladas por la espalda a la primera de cambio no sería muy recomendable.

El que, en cambio, parece más interesante en el contexto de nuestro discurso es el que permite, de veras, discrepar y negar la opinión y aun autoridad o el poder de los demás, sin ejercer violencia alguna. Gracias al ejercicio de ese civismo es factible que nuestros deseos, anhelos o hasta ideales, puedan abrirse camino sin dañar, o causando el menor perjuicio posible para todos. El civismo más idóneo para nuestra dignidad es aquel que fomenta nuestro derecho a afirmar nuestras posiciones y razones, no aquel que nos sume en un mar de componendas y difumina nuestras opiniones, intenciones y buenas razones.

Nada más alejado de este Manual, pues, que recomendar un mundo nebuloso y moralmente flácido. Al contrario, pensamos que es bueno abogar por un civismo que no esté reñido con los principios de cada cual. No sólo eso: nuestra idea es que esa suerte de civismo constituye precisamente la mejor vía para lograr que triunfen tales principios. Quien quiera imponer por la fuerza la fraternidad, la libertad o cualquier otra virtud, las destruye. Sin buenas maneras naufragan los principios.

Para ilustrar esta posición evocaremos dos ejemplos de intenso civismo que han sido a la vez casos de una no menos intensa voluntad de hacer triunfar convicciones radicales, con actitudes combativas de discrepancia profunda frente a las normas y situaciones predominantes en el mundo que les rodeaba. Casos que nos demuestran que los ideales más extremos pueden alcanzarse a través de la virtud cívica, sin recurrir a violencia alguna.

El primer ejemplo es el de la lucha por la independencia de la India por parte del Mahatma Gandhi y sus seguidores, así como por abolir la brutal discriminación que, en el mundo de castas que aún pervive en el Indostán, sufrían los intocables y los parias. Gandhi (1869-1948), tras estudiar leyes de Londres, se trasladó a Sudáfrica. Allí, en el Transval, inventó un método de resistencia pasiva contra la segregación racial que practicaba el gobierno colonial contra la minoría hindú.

Tras volver a su país en 1915 creó un movimiento de resistencia pasiva contra las autoridades británicas que le convertiría no sólo en padre de la independencia de la India, sino también en uno de los más grandes inspiradores del pacifismo de toda la historia. Contra quienes abogaban por la rebelión armada o el terrorismo político independentista, Gandhi proponía manifestaciones totalmente pacíficas contra el poder colonial. Las cargas de la policía, los malos tratos, los desmanes provenían así siempre de las autoridades. Una exquisita buena conducta caracterizaba a los miles y miles de seguidores del Mahatma, cuyo número crecía sin cesar.

Su vida de perfecta humildad y pobreza constituía además la prueba de la seriedad absoluta de sus intenciones. (Ya vimos en el capítulo V la importancia que posee el mero ejemplo para la calidad de la vida cívica. Aunque no sea menester alcanzar extremos de santidad como los de Gandhi, es evidente que su ejemplaridad y las de quienes le han emulado después en otros casos fue un elemento esencial de su éxito.)

El segundo caso es el movimiento inspirado por Martín Luther King (1929-1968), el de los derechos civiles de los negros norteamericanos. Sus valientes campañas, totalmente hostiles al uso de la violencia, se realizaron contra toda forma de segregación racial en los servicios públicos, las escuelas y las universidades. Empezaron en Alabama, para combatir la segregación racial en los autobuses públicos -expresión de incivismo si las hay- y acabaron en un vasto movimiento, apoyado también por no pocos blancos.

Al igual que en el caso del Mahatma Gandhi, el resultado no fue sólo una dignificación de los ciudadanos más afectados por la injusticia (imperial y de casta en un caso, racista en otro) sino que mejoró las condiciones de vida y la calidad de la civilización y de la cultura de sus respectivos países. Más aún, tanto Gandhi como King enseñaron a la humanidad lo que puede hacerse con tacto y valentía, sin el más mínimo uso de la violencia. Eso sí, hay que sacrificarse. Pero también se sacrifican los violentos, y no crean más que mayor sufrimiento. Dejan un rastro de víctimas inocentes. Y un mal recuerdo.

Ambos héroes de nuestro tiempo fueron asesinados por unos fanáticos. Su mansedumbre, henchida de valentía, era un insulto para sus mentes violentas y simplistas. Quienes no somos héroes, no pedimos heroísmo alguno. Pero nos apresuramos a decir que la inmensa mayoría de quienes siguieron con serenidad y coraje a estos grandes maestros de urbanidad y de civismo inspirado por las convicciones -y no sólo dotado de buenas maneras- sobrevivieron a la aventura e hicieron de buenos patriotas: dejaron sus países en mejor estado del que los encontraron al nacer.

Cada día presenciamos manifestaciones cívicas no violentas a favor del desarme nuclear, o por la paz, o por defender el ambiente y la naturaleza, o para amparar derechos humanos. Todos se inspiran en la tradición creada por movimientos como los de las mujeres sufragistas británicas a principios del siglo xx, por Gandhi tras la Primera Guerra Mundial, o por Martín Luther King en los años cincuenta y sesenta.

Esos esfuerzos prueban cada día que toda causa noble puede triunfar sin violencia. Aunque triunfe a medias: es evidente que Amnistía Internacional no ha logrado abolir la tortura, ni la pena de muerte, ni las farsas judiciales en los procesos políticos, pero también es innegable que cuenta en su haber una cantidad espléndida de pequeñas y grandes victorias. Lo mismo ocurre con el admirable movimiento Gesto por la Paz en el País Vasco.

En cambio los fanáticos que se entregan al terrorismo, desde quienes lanzan bombas entre la población civil hasta quienes practican el vandalismo político, son esencialmente inciviles. Destruyen la paz civil, la convivencia cotidiana, el discurrir tranquilo de gentes que van a sus asuntos sin meterse con nadie. No son muy inteligentes porque no ven que cualquier causa -la independencia de un país, los derechos de un pueblo oprimido- puede servirse mejor a través de la disidencia cívica.

Eso sí, hay que comprar tozudez, persistencia, buenos modales, inteligencia estratégica, valor, sangre fría, y estar dispuesto a pasarlo mal a veces. No obstante, ahí está la gran lección: la resistencia pacífica, o bien la protesta igualmente pacífica mueven montañas. Y son más civilizadas, tanto en métodos como en resultados, que su contrario, la violencia. Las primeras dejan un buen recuerdo y de las segundas sólo queremos olvidarnos.


(CAMPS, Victoria  y GINER, Salvador. Manual de Civismo. Ed. Ariel, Barcelona, 1998. pp. 103-111.
Ejercicio de comprensión de lectura por Jorge E. Gómez Arias)



COMPRENSIÓN DE LECTURA

1. En el texto, la palabra entraña significa:
a. supone       b. dispone     c. propone    d. produce

2. En los dos primeros párrafos, respecto a la convivencia los autores
a.    a.  se  contradicen evidentemente       b.    presentan posibles actitudes 
c.    c.  aclaran sus posibles causas          d.    dicen qué es y qué no es

3. Negarse u oponerse a la voluntad ajena es la parte más significativa del civismo porque
a.   a.  el civismo permite soluciones incruentas a los conflictos    
b.   b.  la vida social es generalmente demasiado pacífica
c.   c.   a menudo se debe aceptar la voluntad de los demás      
d.   d.   no respondemos a las expectativas que tienen los demás

4.  Los autores definen el civismo como:
a.    a.  procedimiento de los conflictos      b.    lo complicado de la vida social
c.   c.   investigación de antagonismos      d.    cultura de buenos modales  

5. Quisiéramos tener un paraíso  o una sociedad utópica debido a que:
a.    a. tenemos que poner en práctica las normas de civismo     
b.    b. vivimos en un mundo que es principalmente conflictivo  
c.    c. la plenitud feliz es punto culminante para los mortales           
d.   d.   hay felicidades parciales o momentos idílicos, dichosos

6. En el texto, la palabra endémicos significa:   
a.    virulentos          b.  Vulgarizados     
c.  infecciosos        d.  Permanentes  
  
7. De acuerdo con los autores, el civismo más atractivo es:
a.    a. el que permite zalemas  y  adulaciones           
b.    b. el que acaba con conflictos endémicos
c.    c. el que permite discrepar sin violencia              
d.    d. el que evita puñaladas en la espalda

8. El método de Gandhi  se llamaba:
a.    a. Resistencia pasiva           b.    Segregación racial   
c.    c. Independencia india         d.    Mundo de las castas

9. Gandhi proponía manifestaciones  pacíficas contra:
a.   a.  Los intocables y los parias         b.    La legislatura de Londres      
c.   c.  La dominación colonialista          d.    Los terroristas africanos

10. Podemos inferir o deducir que la vida de humildad y pobreza de Gandhi es prueba de la seriedad de sus intenciones porque:
a.    a. muestra que no pretendía enriquecerse o ser famoso     
b.    b. indica que él no era muy importante para los hindúes
c.    c.  comprueba el éxito de su lucha contra el terrorismo      
d.    d.  demuestra que pudo llegar a extremos de santidad

11. El movimiento de Martin Luther King fue por:
a.   a.  La hostilidad a la violencia   b.    Los autobuses del público   
c.  c.   Las contribuciones públicas   d.    Los derechos  de los negros  

12. El resultado de las luchas de Gandhi y King fue:
a.    a. dejarnos gran cantidad de enseñanzas       
b.    b. obtener el sacrificio de los violentos
c.    c.  mejorar la dignidad de sus pueblos           
d.    d..dejar un rastro de víctimas inocentes

13. En el texto la palabra disidencia significa:
a.    a. Traición     b.    Oposición      c.    Ruptura      d.    Cisma

14. Quienes han seguido a los grandes maestros del civismo y la urbanidad
a.    a. presenciaron manifestaciones cívicas no violentas
b.    b. eran como fanáticos que se entregan al terrorismo
c.     c.  lucharon contra  quienes practican el vandalismo
d.    llevaron mejoría a las condiciones de sus países

PUEDES ESTAR TRANQUILA QUE EN CLASE TRATAREMOS DE RESOLVER DUDAS , LO IMPORTANTE ES QUE INTENTES.